martes, 30 de julio de 2024
El último viaje del Demeter
lunes, 29 de julio de 2024
domingo, 28 de julio de 2024
Godzilla y Kong: el nuevo imperio.
"Con la reacción química, ese metal líquido se convierte en un mecanismo de ingeniería que hace que se junten las dos pirámides electromagnéticas, generando una onda de choque anti-gravitatoria, pero solo por unos pocos minutos. Eso debería mantener a esas cosas lejos de los portales, después todo lo que esté arriba se desplomará"
He aquí la explicación -transcrita palabra por palabra- del meollo del asunto de las chufas de los titanes Godzi y Kong, entre otros primates, lagartos, serpientes y megamaripositas.
Esta imprescindible disertación científica la ponen en boca del bloguero conspiranoico que baja a "la tierra hueca" con el equipo de rescate planetario-sísmico-eco-étnico. Se supone que el tipo es un personaje cómico, debe ser por eso que es el único capaz de soltar esa parrafada del tirón sin descojonarse.
Entre tanto, un Kong reforzado con un guante transformer (hasta es amarillo) y un Godzilla con radiación rosa barbie, siguen destrozando esas ciudades milenarias que dan grima a la industria estadounidense del cine, para esta entrega Roma, Cádiz y El Cairo. Queda la Esfinge en pie de pura chiripa.
Al de rest is rugidos y rejostios. Habrá secuela.
sábado, 27 de julio de 2024
Del Revés 2: el aburrimiento en Pixar es francés.
La hemos visto, refrigerando un tarde juliana sin niños al cargo ni en cercanía. Ya no van ni a los cines. Ese es probablemente uno de los problemas de ésta y otras muchas comedias, animadas o no: que la risa apenas se contagia, cada cual suelta su "jeje" aislado en una islita rodeada de butacas vacías.
Los chistes, claro, deberían ser mejores. La nueva de Pixar, que ha pulverizado los recórds taquilleros del año (sea cual sea el lugar del listón actual), mantiene la irreprochable factura pixariana, pero no aporta nada nuevo en lo gráfico, en lo escenográfico, en personajes, movimiento o textura. Es más de lo mismo, una calculadísima y muy solvente secuela de la primera, que peca de novedades poco interesantes y arquitectura mental de la protagonista ya conocida.
Apenas hay un buen momento para describir la pubertad de la niña, cuando se despierta estrenándola con un montón de sensaciones nuevas, apelotonadas y contradictorias. Y uno verdaderamente emotivo casi al final, cuando todas las emociones que la habitan se abrazan a la personalidad confusa de Riley.
Por lo demás, todo ñoño y ramplón: la aventura de campamento y hockey no puede ser más básica y sin sustancia, las amigas veteranas se desaprovechan tanto como las nuevas, los padres tienen que esperar su momento hasta los créditos finales...
Del Revés 2 es un ejercicio correcto para hacer caja sin quedar mal. Pero indigno del estudio más genial de los últimos treinta años de Hollywood.
martes, 16 de julio de 2024
Fly me to the moon
Ligera y
simpática, innecesariamente alargada, Fly me to the moon tiene
un ritmazo en su primera mitad (con la protagonista desplegando todas sus
mañas), y se desinfla un poco en la segunda, más romanticona y blandita. Aunque
la peripecia lunar vista desde la base cuenta con suficiente atractivo para
mantener la función viva y amena.
Channing Tatum hace un poco de puerta (5),
pero Scarlett Johansson está de 9, sencillamente espectacular
de guapa y de actriz. Una pena que los secundarios que les rodean no estén
todos tan perfilados como el que encarna Woody Harrelson con
evidente satisfacción y talento (¡qué carrerón, por cierto, el de este
chalado!)
En fin,
mientras sale otra vez la luna le pongo al conjunto un bonito 6. Hasta le
añadiría medio punto extra por no ir de crímenes horrendos, superhéroes y
supervillanos, distopías pesimistas ni tiroteos, explosiones y chatarras
motoras.
Aún se puede
volar en Hollywood.
miércoles, 26 de junio de 2024
Malas jugadas
martes, 25 de junio de 2024
El viejo amigo Donald Sutherland
Han pasado un par de días desde que murió Donald, pero resulta difícil hacerle una entrada a un actor de su calibre. ¿A quién no le caía bien Donald?
Donald Sutherland era un canadiense cuya sonrisa podía competir con la de Nicholson, contemporáneo suyo con sólo dos años menos. Jack se retiró mucho antes, el viejo Donald actuó en cambio hasta el último día, convirtiéndose en ese amigo fiel que sigues viendo de vez en cuando, le admiras su pelazo y lo pasas bien con él dure ese rato lo que dure.
Cuando el cine en la pequeña pantalla no iba por streaming, era imposible caer en una con Donald y no seguirla hasta el final. A Donald le bastaban unos pocos minutos para seducir: dando un repaso político en JFK, como padre acomodaticio y entrañable de Orgullo y prejuicio o abogado mentor sin licencia en Tiempo de matar... Eso cuando empezó a tirar de papeles secundarios en grandes producciones.
Antes había hecho de todo y todo lo hizo bien: Gente Corriente, Novecento, Casanova, Los violentos de Kelly, M.A.S.H., Camino a la guerra, Amenaza en la sombra, La invasión de los ultracuerpos, Klute, El gran robo del tren, Ha llegado el águila, Doce del patíbulo, Space Cowboys... La lista da la vuelta a Canadá, pasando por Hollywood, Gran Bretaña y Australia.
Era la versión canadiense de un Michael Caine, con quien -por cierto- trabajaría en más de una. ¿Con quién no trabajó Donald?. Caine se retira con la que estrenará este verano. Donald tiene otra pendiente de estreno. Los grandes golfos del último medio siglo, capaces de actuar convincentemente sin esfuerzo visible, nos dicen adiós.
Se echan de menos como los viejos amigos.







