Dustin Hoffman da un poco de lustre a esta propuesta sin grandes nombres, salvo el suyo y el de Jean Reno (ambos en papeles muy menores, pero agradecidos). No obstante, el primer largo de ficción del hasta ahora documentalista Daniel Roher no necesita estrellas (quizá figuran éstas más bien simbólicas, para levantar la pasta de la producción).
Un talento único es una propuesta inteligente, moderadamente original, con una progresión muy medida y los giros justos, de esos que optan por el interés antes que por la espectacularidad (principal lacra del cine norteamericano actual).
Creo que se ha hecho directa para plataforma, pero HBO sigue marcando ciertas distancias. Esta película, pequeña, sensible y bien desarrollada en su faceta criminal, es un buen ejemplo. Hasta la última escena, que es pura concesión a la forma de terminar las cosas "a la americana", se resuelve con elegancia.
Talento a seguir.


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