miércoles, 12 de diciembre de 2018

Y los nominados son...



MEJOR PELÍCULA
– Campeones
– Carmen y Lola
– El reino
– Entre dos aguas
– Todos lo saben

MEJOR DIRECCIÓN
– Javier Fesser, por Campeones
– Rodrigo Sorogoyen, por El reino
– Isaki Lacuesta, por Entre dos aguas
– Asghar Farhadi, por Todos lo saben

MEJOR DIRECCIÓN NOVEL
– Andrea Jaurrieta, por Ana de día
– Arantxa Echevarría, por Carmen y Lola
– César Esteban Alenda y José Esteban Alenda, por Sin fin
– Celia Rico, por Viaje al cuarto de una madre

MEJOR ACTRIZ PROTAGONISTA
– Susi Sánchez, por La enfermedad del domingo
– Najwa Nimri, por Quién te cantará
– Penélope Cruz, por Todos lo saben
– Lola Dueñas, por Viaje al cuarto de una madre

MEJOR ACTOR PROTAGONISTA
– Javier Gutiérrez, por Campeones
– Antonio de la Torre, por El reino
– Javier Bardem, por Todos lo saben
– José Coronado, por Tu hijo

MEJOR ACTRIZ DE REPARTO
– Carolina Yuste, por Carmen y Lola
– Ana Wagener, por El reino
– Natalia de Molina, por Quién te cantará
– Anna Castillo, por Viaje al cuarto de una madre

MEJOR ACTOR DE REPARTO
– Juan Margallo, por Campeones
– Luis Zahera, por El reino
– Antonio de la Torre, por La noche de 12 años
– Eduard Fernández, por Todos lo saben

MEJOR ACTRIZ REVELACIÓN
– Gloria Ramos, por Campeones
– Rosy Rodríguez, por Carmen y Lola
– Zaira Romero, por Carmen y Lola
– Eva Llorach, por Quién te cantará

MEJOR ACTOR REVELACIÓN
– Jesús Vidal, por Campeones
– Moreno Borja, por Carmen y Lola
– Francisco Reyes, por El reino
– Carlos Acosta, por Yuli

MEJOR GUIÓN ORIGINAL
– David Marqués y Javier Fesser, por Campeones
– Arantxa Echevarría, por Carmen y Lola
– Isabel Peña y Rodrigo Sorogoyen, por El reino
– Asghar Farhadi, por Todos lo saben

MEJOR GUIÓN ADAPTADO
– Nacho López, por Jefe
– Álvaro Brechner, por La noche de 12 años
– Borja Cobeaga y Diego San José, por Superlópez
– Paul Laverty, por Yuli

MEJOR PELÍCULA DOCUMENTAL
– Apuntes para una película de atracos
– Camarón: Flamenco y revolución
– Desenterrando Sad Hill
– El silencio de los otros

MEJOR PELÍCULA DE ANIMACIÓN
– Azahar
– Bikes the Movie
– Memorias de un hombre en pijama
– Un día más con vida

MEJOR PELÍCULA EUROPEA
– Cold war
– El hilo invisible
– Girl
– The party

MEJOR PELÍCULA IBEROAMERICANA
– El ángel
– La noche de 12 años
– Los perros
– Roma

MEJOR DIRECCIÓN DE FOTOGRAFÍA
– Alejandro de Pablo, por El reino
– Josu Incháustegui, por La sombra de la ley
– Eduard Grau, por Quién te cantará
– Álex Catalán, por Yuli

MEJOR DIRECCIÓN DE PRODUCCIÓN
– Luis Fernández Lago, por Campeones
– Eduard Vallès y Hanga Kurucz, por El fotógrafo de Mauthausen
– Yousaf Bokhari, por El hombre que mató a Don Quijote
– Iñaki Ros, por El reino

MEJOR MÚSICA ORIGINAL
– Oliver Arson, por El reino
– Iván Palomares, por En las estrellas
– Manuel Riveiro y Xavi Font, por La sombra de la ley
– Alberto Iglesias, por Yuli

MEJOR CANCIÓN ORIGINAL
– “Este es el momento”, de Coque Malla, por Campeones
– “Me vas a extrañar”, de Paco de la Rosa, por Carmen y Lola
– “Tarde azul de abril”, de Roque Baños y Tessy Díez Martín, por El hombre que mató a Don Quijote
– “Una de esas noches sin final”, de Javier Limón, por Todos lo saben

MEJOR MONTAJE
– Javier Fesser, por Campeones
– Alberto del campo, por El reino
– Hayedeh Safiyari, por Todos lo saben
– Fernando Franco, por Viaje al cuarto de una madre

MEJOR SONIDO
– Arman Ciudad, Charly Schmukler y Alfonso Raposo, por Campeones
– Roberto Fernández y Alfonso Raposo, por El reino
– Daniel de Zayas, Eduardo Castro y Mario González, por Quién te cantará
– Eva Valiño, Pelayo Gutiérrez y Alberto Ovejero, por Yuli

MEJOR DIRECCIÓN ARTÍSTICA
– Rosa Ros, por El fotógrafo de Mauthausen
– Benjamín Fernández, por El hombre que mató a Don Quijote
– Juan Pedro de Gaspar, por La sombra de la ley
– Balter Gallart, por Superlópez

MEJOR DISEÑO DE VESTUARIO
– Mercè Paloma, por El fotógrafo de Mauthausen
– Lena Mossum, por El hombre que mató a Don Quijote
– Clara Bilbao, por La sombra de la ley
– Ana López Cobos, Quién te cantará

MEJOR MAQUILLAJE Y PELUQUERÍA
– Caitlin Acheson, Jesús Martos y Pablo Perona, por El fotógrafo de Mauthausen
– Sylvie Imbert, Amparo Sánchez y Pablo Perona, por El hombre que mató a Don Quijote
– Raquel Fidalgo, Noé Montes y Alberto Hortas, por La sombra de la ley
– Rafael Mora y Anabel Beato, por Quién te cantará

MEJORES EFECTOS ESPECIALES
– Óscar Abades y Helmuth Barnert, por El reino
– Jon Serrano y David Heras, por Errementari
– Lluís Rivera y Félix Bergés. por La sombra de la ley
– Lluís Rivera y Laura Pedro, por Superlópez

MEJOR CORTOMETRAJE DE FICCIÓN
– Bailaora
– Cerdita
– El niño que quería volar
– Matria

MEJOR CORTOMETRAJE DOCUMENTAL
– El tesoro
– Gaza
– Kyoko y Wan Xia
– La última luz del atardecer

MEJOR CORTOMETRAJE DE ANIMACIÓN
– Cazatalentos
– El olvido
– I wish…
– Soy una tumba

jueves, 6 de diciembre de 2018

El amor menos pensado


Es una comedia, pero no para reír a carcajadas, es romántica, pero no tanto. Habla de cosas bastante serias, del “ahora qué” inevitable cuando la casa se vacía de hijos y sólo queda en ella el dúo iniciático, 25 años más viejo. 

Un dúo que se conoce las manías, que gusta de las certezas incompatibles con el enamoramiento joven, y que ve sólo una monótona cuesta abajo ante sus ojos.


Para hablar de eso hacen falta un guión agudo y unos buenos actores. Aquí hay de las dos cosas. Mercedes Morán y Ricardo Darín son unos intérpretes excelentes, y lo que tienen que decir importa. Salpicado con un par de comicidades, a cuenta de la loca del Tinder y del perfumista “cogedor”. Por no hablar del maravilloso momento del padre hablándole al hijo en el transcurso de una cena casera.  


Aquí todo fluye con elegancia (fluye los 130 minutos, que ya es fluir), sin demasiada estridencia pero bastantes verdades. Los argentinos siguen clavando buenas películas con aparente facilidad, películas centradas en las cosas de la vida en la Tierra, sección urbanitas que a veces piensan demasiado.


martes, 4 de diciembre de 2018

Volvemos a tierra


Quería llegar a cien entradas antes de terminar el 2018, 
pero veremos qué pasa. 
Sé que parece una broma privada, porque lo es: 
al fin y al cabo, aquí somos cuatro gatos ¿no? 


viernes, 30 de noviembre de 2018

Visionarios del quinqui


Hoy se estrena en los cines españoles Quinqui stars, según filmaffinity "película en la frontera entre el documental creativo y la ficción, que comienza en los años de las transformaciones ocurridas entre los años 70 y 80 en las barriadas periféricas de Madrid, que afectaron a muchos jóvenes y les abocaron hacia la delincuencia. (...) Un fenómeno cinematográfico, que vivió su momento de apogeo con películas como Navajeros y Colegas, de Eloy de la Iglesia; Perros callejeros, de José Antonio de la Loma; y Deprisa, deprisa, de Carlos Saura”.

Hace dos años, mi amigo Juan Laborda y yo mismo participamos en un libro colectivo sobre el quinquismo, capitaneado por el inquieto Jorge González del Pozo: Mitos del cine quinqui, márgenes del cine y periferias de la sociedad.

No sé si Quinqui star es una maravilla o una mierda, que de ambas cosas estaba el género lleno (a veces en la misma película). Pero el ensayo desmenuzaba aquel fenómeno social a fondo, peli a peli.

Porque el cine quinqui siempre vuelve.
Pequeños mitos. Pequeñas dotes adivinatorias.


jueves, 29 de noviembre de 2018

Superlópez



Javier Ruiz Caldera va a ser el que le salve los muebles este año a Telecinco Cinema, que se ha quedado corto (desde las expectativas de taquilla puestas en sus sucesivos estrenos), a pesar de las promociones y lanzamientos apisonadora marca de la casa. 

Este realizador es un tipo solvente que conoce su oficio. La primera vez que llamó la atención fue con aquel artefacto llamado Spanish Movie, que parodiaba a pura brocha gorda grandes títulos de nuestra cinematografía reciente (recuerdo a bote pronto Volver, Los OtrosEl OrfanatoEl laberinto del faunoMar adentro). Era de es clase de película que ofrece risas en un encadenado de gags tirando a zafios y hace caja. Aunque lo que a mí me sorprendió gratamente fue que el cocinado de semejante potaje fuera capaz de demostrar que hay títulos españoles con calado popular y escenas antológicas, hasta el punto de poderse parodiar sin temer su desconocimiento por el espectador local. 

Tras la exitosa gamberrada, Ruiz Caldera buscó argumentos aseados y puso en pie Promoción Fantasma, un comedia más o menos juvenil, sencilla y resultona a la que no le fue mal. Tuvo aún mejor acogida 3 bodas de más, con la que su pulso para la comedia subió varios escalones, Inma Cuesta dio una exhibición de las que suele y la taquilla volvió a responderle. 

Seguramente los que cuentan el dinero de las ganancias pensaron que habían encontrado a un infalible (error del que nunca se apean) y pusieron candela para Anacleto, anti-héroe del cómic Bruguera que funcionó como narración de forma notable y divertida, pero se quedó a medias en recaudaciones, sobre todo en relación a lo que Ruiz Caldera consiguió en su anterior película.    

Ahora vuelve a estar de subida en las apuestas: Acaba de estrenar Superlópez, que no pasará a la historia como película grande o de culto, porque su única pretensión es dar risas a paletadas a costa de la cutrez de la que tanto nos gusta reírnos, y no digamos si es la nuestra. 

Tiene de nuevo buenos comediantes en el ajo: Borja Cobeaga y Diego San José (con más que probada habilidad para hacer reír al respetable), pilotan el guión; Dani RoviraAlejandra JiménezJulián López, Maribel Verdú, Pedro Casablanc o Gracia Olayo pueden escenificar cualquier comicidad a la que la producción se atreva; y todo parte de un estupendo personaje de Jan del que parece suficiente explotar el nombre, el traje y el bigote.  

En este punto, importa la trama mínima para que la cosa rule de principio a fin, mientras la trufas de situaciones humorísticas a tono.


Ahí empiezan los problemas: las situaciones no son tan graciosas como deberían. Falta, sin ir más lejos, un potente gag de arranque, que aquí se sustituye por el paralelismo entre los orígenes de este súper y los de Superman, pero sin Brando (ni Glenn Ford). En fin, que un mero bigote temprano no tiene tanta gracia. 

Después, en cada paso del avance narrativo (familia, trabajo, salvamento chapu, Luisa la novia, Ágata la villana, regreso al hogar, duelo final...), el interés por los hechos renquea y la vocación de comedia también. En mi opinión, muy pocos guiños funcionan razonablemente, otros cantan la traviata y contados son los que arrancan la agradecible risa, casi siempre gracias a los intérpretes más especializados, Olayo, López y Jiménez. 

A veces parece una cuestión de ritmo, del nervio que requiere la Comedia, ese santo grial que puede esconderse en la puesta en escena, en el montaje, en la dirección de actores, en el libreto,... o en todos. Pero algunos momentos que piden un remate final descacharrante te dejan con las ganas y las situaciones más prolongadas desinflan la necesaria viveza o incluso vértigo que lo súper-heroico, aún en parodia, precisa. 

Esto del humor siempre es muy personal. Sin embargo, todos los artífices de esta película (guionistas, director, intérpretes), me han dado mucha diversión en otras ocasiones, así que la decepción es para mí mayor. Quizá me empieza a cansar el recurso de que en España no somos más que unos cutres y me irritan los chistes en los que los inmigrantes latinoamericanos son el felpudo de nuestra mezquindad. Me cansa o me irrita, lo verbalicen los actores o lo representen en pantalla. 

Por descontado, en Superlópez los objetivos del héroe y la villana no importan lo más mínimo. Los de Telecinco van a cumplirse. 

martes, 27 de noviembre de 2018

Davides gigantescos

De Sica (Italia)

Truffaut (Francia)

Reed (Inglaterra)

Gutiérrez Alea (Cuba)

Erice (España)

Bergman (Suecia)

Fassbinder (Alemania)

Bertolucci (Italia)


lunes, 26 de noviembre de 2018

Bernardo Bertolucci


Bertolucci fue uno de aquellos grandes cineastas europeos cabalgando la espuma internacional que levantó el viejo continente en los setenta. Fue poeta y comunista de joven, banderas tempranas muy a lo siglo XX. Rodó La estrategia de la araña ya con fotografía de Vittorio Storaro, que iba a acompañarle en todos sus títulos mayores; adaptó a Moravia en El conformista, con la que levantó el David de Donatello a mejor película; se marcó un tango inolvidable con Brando y la Schneider en París sólo dos años después; hizo la película-río Novecento con De Niro y Depardieu siendo un par de pipiolos; filmó La luna en el 79 y entró en los 80 con La historia de un hombre ridículo. En conjunto, una década prodigiosa que le convirtió en director estrella, de esos que se conocen en cualquier hotel del mundo aunque no haya Festival con retrospectiva ni estén rodando en la ciudad.

Durante cinco años, apenas firmó un documental, como si fuese ya a vivir de las rentas setenteras, pero en 1987 estrenó El último emperador y arrasó en las taquillas de todo el planeta, además de levantar 9 Oscars, más Donatellos, Globos, Baftas y muchos otros galardones que ahora no recuerdo. Lo consiguió con una película demoledora sobre la soledad en la que el escenario no puede ser más alambicado y preciosista. Allí tenía a su fiel Storaro para sacarle todo el partido a la luz de China. De paso, rescatando a Peter O´Toole de unos años nefastos.


Luego del súper-éxito, se permite bellas y plúmbeas marcianadas como El cielo protector o Pequeño Buda y delicias sencillas pero llenas de hondura e ideas como Belleza Robada, L'assedio y Soñadores.

En el nuevo siglo, Bertolucci es ya intocable. Quizá por eso (que no sólo España sabe ser ingrata), el último director italiano universalmente reconocido se pasa nueve años sin rodar. Lo hace en 2012, con la barata y muy bertolucciana Tú y yo, su bonito canto del cisne en la ficción.

Las últimas veces que le vi en fotos de prensa iba en silla de ruedas. Me recordaba al viejo Ford, al que un negro fortachón cargaba en los almuerzos del coche hasta la mesa y vuelta. Como el gringo irlandés, el cineasta de Parma no iba de nada, ni se quejaba demasiado.

Hizo, en fin, lo que le salió de los cojones. Arrivederci, Bernardo.