viernes, 18 de febrero de 2011

Me he encontrado a la Johansson de casualidad


Y eso, que me parece una hermosa imagen para desearos buen fin de semana.

lunes, 14 de febrero de 2011

Goya 2011: por fin, la alfombra fue roja


Aunque algunas otras cosas siguen verdes:

¿Porqué el previo de España directo de TVE, aderezado con asuntos relacionados con los Goya (el pueblo donde han coincidido varios rodajes este año, la construcción de los cabezones, el notario de los sobres, etc) llevaba en cada reportaje música de películas de Hollywood? (¡y para una con la que no sucedió se trataba de la banda sonora de Cinema Paradiso!)

¿A nadie de los anoche presentes en el Real le habrá hecho pensar que la mayoría habían votado como mejor guión original el único escrito por un norteamericano?

Y hablando de norteamericanos ¿Es realmente tan importante salirse del esquema hollywoodiense de gala, tenemos que considerar los telespectadores bochornoso el remedo en pequeño de sus Oscars o es esa rendición al modelo la que ha conseguido que a la larga los Goya repercutan significativamente en la exhibición y taquilla de las películas españolas?
¿Porqué deformar los trailers de las 4 aspirantes a mejor película haciéndolo rebuscadamente cómico (sólo disfrutaba el chiste quien ya las había visto) cuando era el momento de publicitarlas lo mejor posible para más de cuatro millones de potenciales clientes?

¿Sólo a mí me dio la impresión de que los niños premiados de Pa negre, nervios aparte, tenían ciertas dificultades para expresarse en castellano correctamente y con soltura?

¿Porqué el realizador nos escamoteó el homenaje a los fallecidos este año, que a juzgar por la forma de recogerlo para los telespectadores sólo a los asistentes al teatro interesaba?

¿Estaba invitada Leire Pajín por alguna razón relacionada con su cargo? ¿La igualdad en número de premios para hombres y para mujeres? ¿La salud de nuestro cine? ...

miércoles, 9 de febrero de 2011

Tiene delito llega a Taiwan


Y posa ante el Taipei 101 (580 m. de alto -hasta hace 1 año el edificio mas alto del mundo-), desde el parque Sun Yat-Sen Memorial.

Como diría Corto Maltés, siempre un poco más lejos...
Foto cortesía de Ana y Rubén

miércoles, 2 de febrero de 2011

libros de cine


Acaba de salir uno interesantísimo, sobre todo teniendo en cuenta que nuestro amigo Juan Laborda colabora en él. Venga tropa, que el cine también se piensa y se lee. Animarse, que hace un frío pelón y a veces apetece más quedarse en casa que ir al cine.

Con este libro se pueden hacer ambas cosas.

P:D: Y encima sobre Gilliam, uno de los pocos locos que van quedando en el negocio.

lunes, 31 de enero de 2011

También la lluvia


Iciar Bollaín, una directora que siempre hace películas interesantes y entretenidas –se dice pronto-, ha estrenado este año su película más ambiciosa en términos de producción y la más básica en discurso. Por el tamaño del presupuesto, las complejas y bien resueltas escenas de revueltas sociales y aventura selvática, el contundente reparto y el atractivo añadido de las películas “de cine dentro del cine”, podría esperarse un resultado muy poderoso, sobre todo si tenemos en cuenta que hasta ahora el punto fuerte de Bollaín ha sido la construcción coherente, matizada y progresiva de sus personajes, lo que a poco que la historia interese dota al conjunto de una fortaleza inusual.

Así sucedía en Hola, ¿estás sola?, en Flores del otro mundo, en Te doy mis ojos y en Mataharis. Aunque en la mayor parte de ellas faltaba esa épica narrativa y presupuestaria con la que contaría aquí, en su También la lluvia.

Pero un discurso político sin matiz alguno difícilmente permite personajes que los tengan. Y así, en esta película (que, a pesar de todo, sigue siendo interesante y entretenida como todas las de Bollaín), Gael García Bernal va dando bandazos entre la posición de artista y la de superviviente, Tosar pasa de ser un hideputa a tener una pizca de corazón por una niña con la que apenas trata (y esa hubiera sido una buena razón para implicarse), la documentalista del rodaje se desdibuja minuto a minuto y los actores que encarnan a Colón y a los frailes se quedan al borde del estereotipo. El único que lo tiene claro es el indígena, que tiene motivos para cada acción que le propone el guionista, porque el discurso, claro, es el suyo: El del blanco explotador y la larga noche de los quinientos años.

Sigue pendiente la película en habla española que nos muestre sin prejuicios las múltiples facetas de la época de la conquista o el tupido entramado de voluntades, intereses y resistencias de la Sudamérica actual. Para hablarnos realmente de más cosas que del oro y de la sangre. Sí, por ejemplo, de la lluvia.

sábado, 29 de enero de 2011

The Fighter: ¿por qué no en plural?


Un boxeador sin suerte al que se le acaba el tiempo, un tipo difícil pero eminente en su rincón del cuadrilátero, una madre coraje que se equivoca por amor, una novia camarera con las ideas claras y mucha pegada verbal, una remontada imprevista, un último combate…

Supongo que nos va sonando. Pues ese es una vez más el resumen de esta enésima peli sobre boxeo, superación personal y familia que acaba de descolgarse en la cartelera y que compite por los Oscars de un año creativamente flojo en el cine norteamericano (en taquilla ha noqueado a todos los demás, como siempre).

The Fighter no cuenta a priori nada nuevo, ni lo hace de forma distinta: Presentación de personajes y caracteres, estampas de bar, mesa de la cocina y calles del extra-radio, y escenas de conflicto entre combate y combate hasta llegar al decisivo, que todo el mundo puede imaginar cómo termina sin necesidad de ser muy imaginativo, caramba.

Pero hay un elemento que marca la diferencia: aquí hay dos luchadores, no uno. Mark Wahlberg y Cristian Bale, Micky y Dicky, son dos hermanos nacidos en Lowell que luchan por ser lo que siempre ha querido América para sus hijos, la ciudad que les vio nacer y no digamos su madre y manager: ganadores.

El hermano mayor, Dicky (Bale) rozó la gloria tumbando a Sugar Ray, pero como él mismo confiesa bajo los efectos del crack, lo consiguió demasiado pronto. El segundo, Micky (Walhberg), ha crecido a su sombra pero no le importa mientras eso les lleve a alguna parte. La película narra dicha búsqueda en paralelo de ambos hermanos. Qué parte es esa a la que se dirigen. Qué papel juega cada uno en ella. Cuánta autoestima se necesita para asumir las oportunidades perdidas y las nuevas oportunidades.

Es cierto que algunos tópicos son ya innecesarios si no contraproducentes (¿por qué la exmujer tiene que ser siempre un bicho y el último contrincante una mula parda sedienta de sangre?). Pero Bale, que tiene el Oscar al alcance de la mano, construye un personaje fenomenal que convierte esta película en otra cosa, sobre un relato ya contado en otras ocasiones por gente muy solvente. Mark le aguanta como puede el plano, como de hecho sucede con los personajes reales a los que encarnan. Y al final, un tarareo al salir hacia el ring descubre que se puede contar otra vez la misma historia y estremecer. Porque cuando los yankees (que diría Michaleen) se ponen a hacer buen cine, lo hacen cojonudamente bien.