martes, 3 de enero de 2017

Passengers


Passengers es un entretenimiento navideño muy aseado y muy en la línea de lo que Hollywood es hoy capaz de darnos: Dirección artística impresionante (interiorismo, vestuario, iluminación,… para quedarse a vivir). Actores guapos (Lawrence y Pratt), interpretativamente solventes y comercialmente taquilleros, dos galácticos sin discusión. Efectos especiales de primer nivel, sin competencia en el mercado, al menos de momento (los chinos siguen embarcados en sus reconstrucciones historicistas y los rusos aún están apostando por la violencia y la oscuridad). Un cajón de referentes de la propia casa, cuando la casa inventaba referentes, que permite echar mano para el guión y salpimentar el entretenimiento que se cocina con detallitos de calidad...


Si nos quedamos aquí, el resultado es una película muy disfrutable, a pesar de los ritmos casi antagónicos de su planteamiento (sosegado) y de su desenlace (puro atropello que enmascara debilidades a mansalva). Con su poquito de intriga, su romanticismo, su humor, su acción y su maravilla cósmica.

Si nos ponemos puñeteros (¿para qué escribir si no?), tenemos un planteamiento de enormes posibilidades que se apartan sin sonrojo en pro del espectáculo liviano y agradecido. ¿Por qué deben ser guapísimos los dos? (sería mucho más interesante si uno no lo fuera) ¿Por qué ninguno esconde un carácter de mierda? (también hay una ruta ahí, más socarrona) ¿Por qué no despertar a más pasajeros? (qué pasa cuando conviertes la nave en una comunidad de vecinos). ¿Y si tienen descendencia? (con esos dormitorios de primera clase…) ¿Por qué no sabemos nada de la llamada a la Tierra que hace Pratt, cuya respuesta llegaría cuando ellos fuesen cincuentones….?


En fin, olvidémonos de Wylder, de Hitchcock, de Buñuel o de Truffaut. Ahora tenemos a gente como Morten Tyldum manejando estos presupuestos mareantes. El hijo de George Stevens, director de Gigante, ensalzaba en un documental la figura de su padre por tratar a los espectadores como adultos en películas como aquella, cuando en su opinión  Hollywood ya tenía puesta la mira en una mentalidad media de niños de 12, preadolescentes. Y eso en los años 50 del siglo anterior, una década repleta de obras maestras.  Imaginaos ahora que la nave ha avanzado en su trayecto unos 70 años.

Con casi todos los pasajeros dormidos, claro.


8 comentarios:

  1. ¿Dormidos o durmiendo?

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    1. Dormidos, don Camilo, dormidos

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  2. Pues si señor, buen análisis cinéfilo, ¡como escribe de cine el Marañón!
    Tu lo que planteas con las distintas posibilidades de la película son distintas películas, desde luego esta podría dar para media docena de alternativas distintas.
    A ver si te copian la idea y en vez de precuelas, secuelas, ante la cuelas, tus cojones si la cuelas, etc., se ponen a hacer partiendo de una idea inicial pelis distintas, por ejempo, Passengers Option 1, Passengers Option 2, ...
    No des ideas Fercho, no des ideas.

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  3. Andy García, con lo que tú eras en El Padrino III...!
    Feliz año, por cierto

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    1. Gracias, Manu.
      Feliz año para ti también.

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  4. Pa lo que hemos quedao...

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  5. Me vas a animar a verla. . .que Estrés!

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