viernes, 2 de enero de 2026

Marco

Un año espectacular el 2024 de Eduard Fernández. Al 47 se sumó Marco. Dos papeles muy diferentes, encarados con una credibilidad pasmosa. Recuerdo el descubrimiento (prácticamente debut) de este actor en la pantalla grande con Los lobos de Washington. Ya entonces, la crítica profesional y la más afinada afición intuimos que un intérprete descomunal había llegado a nuestro cine. Y así era.

Fernández ha hecho de todo y todo bien, al margen de que las películas en conjunto saliesen mejores o peores. Pero basta revisar títulos como Smoking Room, En la ciudad, El método, Ficció, Alatriste, Tres días con la familia, Biutiful, Pa Negre, El niño, El hombre de las mil caras, Perfectos desconocidos (aquella conversación telefónica con la hija), Todos lo saben, Los renglones torcidos de Dios o las de 2024 para pasmarse ante la versatilidad del actor, que apenas necesita postizos para mimetizarse con el personaje y convertirlo en magnético.

Marco es la máxima expresión de ese talento. Unas entradas de más, un peinado, un tinte, un bigote y el maquillaje de edad. Bastan para fascinarse con el trabajo del actor, que te atrapa desde el primer momento y no te suelta hasta el final. La historia del simulador cazado tiene su mejor exposición posible gracias a este otro simulador cuya verdad parte de la mentira esencial del que actúa. Por eso el título completo de la película es Marco, la verdad inventada.

Una nueva maravilla de Fernández y los directores  Garaño y Arregui, artífices de Loreak, Handía o La trinchera infinita.  Que siga la racha, Eduard.

lunes, 29 de diciembre de 2025

La Bardot, última reina de Francia

Bella en el exilio. Y por gusto. Defensora de las focas. Exquisita e intratable. 

Talento y belleza cansada de adoradores y con suficiente cine a cuestas antes de cumplir cuarenta. 

Me quedo con ¡Viva María!

Viva Brigitte.

miércoles, 17 de diciembre de 2025

El 47

(ENTRADA EN MEMORIA DEL AMIGO ATTICUS)

Ayer vi El 47, ya en streaming. Lástima de pantalla grande, pero el año pasado no hubo tiempo de más.

Sé que la película calcula hábilmente los acumulados desaires al menesteroso, pero lo hace muy hábilmente. El reparto es buenísimo, Eduard Fernández un animal y el desenlace, desde la toma del autobús hasta el final, estupendo. Me ha gustado.

martes, 16 de diciembre de 2025

Maneras de morir

Rob Reiner y su esposa Michelle han sido asesinados, supuestamente a manos de su hijo Nick por apuñalamiento. Sus vecinos actores Billy Cristal y Larry David, amigos personales de la pareja acudieron a la llamada de socorro de la hija y se encontraron con la enésima muerte violenta de Estados Unidos y uno de los últimos dramas que se arriman a la industria de Hollywood (la penúltima fue la del gran Gene Hackman).  

A estas barbaridades no hay que buscarles explicación, no al menos nosotros los cinéfilos. Lo sórdido del suceso es para otros expertos y otros foros. De Reiner me basta con recordar películas estupendas como Cuenta conmigo, La princesa prometida o Algunos hombres buenos. Y otras muy notables, como Cuando Harry encontró a SallyEl presidente y mis Wade (germen de la última gran serie estadounidense del siglo El ala oeste de la casa blanca), Misery o Flipped. De paso, hacía buenos documentales y actuaba, en las últimas décadas como amigo barbudo, calvo, gordote y bonachón. Aunque en los 70 arrasó con la telecomedia All in the family, joven y con pelo.

En fin, un currículum brillante y encantador. Cumpliría 79 el próximo marzo, pero se ha topado con la muerte del modo más desagradable que estilan en California. Terrible pérdida. Su cine queda.

Casi al mismo tiempo, fallecía pacíficamente en España el gran actor argentino Héctor Alterio. Lo hizo todo, en Argentina y España, en cine, en teatro y en televisión. lo recuerdo en las de Saura, Garci, Piñeyro, Armiñán, Gonzalo Suárez... Llegando a la ceremonia de los Oscar con El nido y El hijo de la novia, ganándolo con La historia oficial de Luis Puenzo

Valía igual para personajes drámaticos y cómicos, abyectos, hipocritillas, heroicos, costumbristas, íntegros o entrañables. Era un todoterreno, un camaleón, capaz de darle a su papel todos los registros necesarios, siempre creíble. Por la tele se hizo también querer u odiar en series como Segunda enseñanza, Cuéntame como pasó o en la de Campanella Vientos de agua

Había cumplido 96 años. Casi un héroe griego, el amigo Héctor. Un abuelo que cualquiera adoraría. Mi más sincero pésame a la familia y, en especial, sus hijos actores, Ernesto y Malena, a los que voy cogiendo el mismo cariño lejano que al padre. Como dirían los indios (y más en un post como éste), Alterio tuvo "una buena muerte".

martes, 9 de diciembre de 2025

Ya no quedan junglas

"Extraña, imperfecta, con personalidad, bruta, encantadora"... son algunos de los piropos que la crítica le dedicó a este film, poniéndole sin embargo el punto amarillo de un cuatro y medio "revisable". 

Yo tampoco le pondré más. De todo lo que leí cuando me enteré de su estreno en salas, sin apenas promoción, me quedo con que peca de indefinición en el tono. Y añadiría algo aún más esencial en las historias negras de venganza y perdedores: la atmósfera de fatalismo o, simplemente, la atmósfera.  

Hasta Karra Elejalde tiene un papel que bien podría recordar al de Guillermo Francella en El secreto de sus ojos, si hubiesen dado con el punto y sobre todo con la despedida, a la que le falta épica doliente. Esa es la carencia más notoria a cada paso: la épica doliente del noir. Han malgastado a un bestia como Ron Perlman aunque está perfecto en lo que le piden.

Habiendo leído la estupenda novela que la inspira (Ya no quedan junglas a la que regresar) y comprobando que la traslación al cine es inusualmente fiel en personajes, desarrollo, subtramas y desenlace, resulta aún más chocante ver que funciona en tramos contados y flaquea en casi todo. Será que, para los nuevos novelistas, "ya no quedan directores de cine negro a los que regresar".  

lunes, 17 de noviembre de 2025

FCIMérida, vigésima edición.

Y van veinte. 

Que, al contrario de lo que dice el tango, es mucho Festival: muchas películas maravillosas, muchas miradas agradecidas y agradecibles, mucha chiquillería acercándose a la pantalla grande, mucho joven aprendiendo a juzgar la calidad, mucho cinéfilo encontrando su oasis en el desierto de estrenos alternativos fuera de las grandes capitales de siempre.

Un Festival como éste, parafraseando al gran José Luis Cuerda, no es que sea contingente, es que además es necesario. Veinte ediciones, con pandemia global de por medio, resultan además un milagro ciudadano que solo quienes lo esperan cada año son capaces de apreciar en su justa dimensión.

Bueno, al lío. 

En sección oficial:

- Little Amélie

- Resurrection

- Historias del buen valle

- Turno de guardia

- La grazia

- Rebuilding

- Un poeta

- Tres adioses

- La película sorpresa.

Y además, el estreno de El corto de Rubén proyectado en programa doble con Little Amélie.

En cine y escuela:

- Ponyo en el acantilado.

- Salvajes

- El chico y la garza

- Mi vida a lo grande

- La historia de Souleymane

- Daniela Forever

Más:

Exposición retrospectiva de carteles del Festival

Los Premios Miradas

El Jurado Joven

La Gala de Clausura

Y para redondear la efeméride:

Un canal propio en Filmin (filmin.es/canal/festival-de-cine-inedito-de-merida), con películas disponibles de las veinte ediciones.

Difícil, pero no imposible. 

Gracias por resistir.

Frankenstein

Lo de que adaptar Frankenstein otra vez al cine fuera el sueño de toda la vida de Guillermo del Toro es irrelevante. ¡Vete a saber! las campañas de marketing son hace mucho capaces de todo y los abajo firmantes no están para tachar slogans promocionales de sus películas, mucho menos las que produce Netflix, que continúa imparable su neo-posicionamiento de "telecinco del straming". Quiero decir que bastante habrá tenido Guillermo con hacer la película que quiso hacer con dinero de la N, pasando así al exclusivo club de directores de renombre, contratados para compensar tanta chatarra, que se mantienen fieles a su universo y estilo (apenas lo han conseguido Scorsese, Cuarón, Bigelow y él). 

Del Toro ha hecho una gran adaptación en todos los sentidos: en la esmerada y apabullante producción, en el reparto de campanillas, en la razonable fidelidad a la novela de Mary Shelley (incluso encuentra sitio para poner el poema más célebre de Percy). 

Sus licencias respecto al original son asumibles, por pensadas y aplicadas con grandes dosis de técnica, fantasía y genuino romanticismo. Hasta consigue sortear la tentación del espectador avezado para reírse con personajes que parecen extraídos de El jovencito Frankenstein, como el ciego solitario.

Solo pesa la memoria de los talluditos, que conocemos los precedentes. Aunque es muy probable que el "monstruo" de Del Toro se parezca más al de Mary Shelley que ninguno de los retratados antes, con o sin el adorable Karloff. Cosa distinta es la capacidad icónica de ciertas imágenes y caracterizaciones, difíciles de sustituir en la hollywoodiense inmortalidad.