lunes, 15 de junio de 2026

Post de retales y perla

Finch, para la Apple TV de 2021. Produce Robert Zemeckis, el mismo de Naúfrago. En ésta, el papel de "Wilson" oscila entre el carrito de la compra, el perro y el robot humanoide. Tom Hanks demuestra sin mucho esfuerzo que de carisma anda sobrado (no sé ahora que se ha quitado la barba y la delgadez afila su edad). La puesta en pantalla pide a gritos un talento para la tensión y la lágrima como el de Spielberg, que no asoma ni cuando llegan al Golden Gate. En fin, un aprobadillo por ser Tom quien es. 


53 domingos. Cesc Gay para Netflix se muestra más blando y superficial de lo que suele, pero igual de fácil de seguir y disfrutar. Todo rezuma teatralidad en este encadenado de citas familiares para abordar el futuro de un padre anciano, con la hija sacrificada, el hijo victimizado y el egoísta. Por desgracia, no rasca apenas en lo que duele, ni con humor negro (le da a los mcguffins más protagonismo que a lo mollar), pero se ve con agrado. Un 6,25 en plan profe cicatero con las décimas.
 


La mujer crucificada. Mizoguchi es otra liga. Ochenta minutos de oro para una historia que levantaría ampollas en los años cincuenta y que hoy no tiene quien la escriba y la dirija con ese nervio libérrimo y furioso. Burdeles mínimamente maquillados, mujeres empoderadas en el barro, curdas japonesas, puteros, amores por interés, suicidas potenciales, teatro kabuki mientras transcurren las traiciones, se cierran negocios sucios o se duerme la mona. Virtuosismo de un clásico del XX. No disponible en plataforma, claro.